A lo mejor hago esto demasiado deprisa porque tengo poco tiempo y quiero que lo leas hoy. A lo mejor lo hacemos todo muy rápido, o con muchas ganas, tan rápido que parece que nos hemos conocido esta tarde. A lo mejor hablo de ti y te conozco lo justo como para decir que eres especial, cuando estoy segura de que eres muchas más cosas. Y a lo mejor solo hablo de ti porque quiero que lo sepas, lo que pienso a todas horas y todos los días, lo que pienso de nosotros y de que nos queramos tantísimo.
Empezando con alcohol se empieza bien, y empezamos así, un día como este, en una gasolinera, sin saber que estábamos posando para un primer beso que no fue nada distinto a todos los demás. Fue como si ya lo hubiéramos hecho más veces, como si nos conociéramos, como si tuviéramos muchas cosas en común, y las teníamos. Además queríamos casarnos, y obviamente antes tenía que haber algo, solo dijiste eso y lo dijiste todo. Llevo más de 365 días enamorada de ti, y no es fácil, pero tampoco difícil. Todavía nos quedan un montón de monstruos que matar, un montón de cervezas que beber, un montón de unicornios de peluche que comprar... Porque tú eres la única persona en todo el mundo que lo hace todo más fácil, más bonito, mejor, al que más quiero y querré siempre, el más blandito y cuqui y el que mejor huele. Solo necesito que dentro de un año esté escribiendo algo parecido a esto, de ti, puede que mencionando algo más y un poco más corto si tengo que estudiar, pero diciendo todo lo que tengo que decir. Aunque quizá todo esto se resume en un simple, sucio y lleno de polvo "te quiero", eso que tanto usamos y que tanto sentimos, eso que siento por ti, que me pega todos los órganos del cuerpo y me retuerce cuando no estoy contigo, ese "te quiero", el de verdad, como tú, como nosotros.