Arrancar labios de un mordisco, o abrazar tan fuerte a alguien que parezca que forma parte de tu cuerpo. Sonreír cuando esa sensación de satisfacción recorre tu estómago. Besar con los labios rojos, y mancharte la cara de carmín. Retorcerte de ganas. Ganas de llevar todo a otro nivel, y experimentar. Secretos que nunca se sabrán. Cartas selladas y preocupaciones. Cafés fríos, whiskys calientes. Ropa ligera y pelo largo, despeinado, liso. Ojos rojos de deseo, como los de un licántropo que lleva sin alimentarse durante meses. Camisetas grandes por la rodillas, totalmente en bragas. Pies descalzos y suaves, fríos. Amor en frascos pequeños, gente por todas partes, pero a la vez en ninguna. Una cama para dos, o para tres. Colonia empalagosa, pasta de dientes. Morir desangrados.

No hay comentarios:
Publicar un comentario